jueves, 13 de noviembre de 2008

A EVA

A la mujer que se fue,
a la que está por llegar,
la que nunca se marchó,
la de las tardes de café,
la que se oculta en un rincón.
A aquella que se enojó,
la de la eterna sonrisa,
la compañera de libros,
a la de mis buenas noches.
A la mujer que nació,
tras un duro caminar,
la que añoró la felicidad,
tan lejana como Kivedant,
A la diosa de oración,
a la reina de mi hogar,
a la sombra de mujer,
que no se brindó a saber
cuanto la pude yo amar.
A aquella que se embarcó
en el barco del amar,
a la que naufraga sola,
a la que interroga mi recuerdo,
a la que me enjuagó las manos
y me despertó de la infancia.
A la mujer que se escapa
como se diluye el tiempo,
a la mujer que se hizo mujer
en un nacimiento forzado.
A la mujer que se disfraza
de hombre para encumbrarse,
a la mujer que me escucha
a la mujer que me oye,
a la mujer que me inspira
este canto a la mujer.

Autor: Leonardo Ginés Caetano 

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