martes, 27 de enero de 2009

JANUS

Y te llevé al rincón
de los suspiros,
donde las ilusiones
se conciben taciturnas,
expectantes al sonido
de unos labios,
que anuncian primaveras
de amores renacidos.

Allí sobre la verdad
que me sostiene,
adormilando al sueño
y conteniendo el alma,
te quise sorprender
en tu atalaya recelosa,
y me encontré la luz,
la espabilada luz,
de un sol mediodía,
con majestad sublime
de cielo blanco y puro,
de inalcanzable oro
bruñido en tu inocencia,
manando tu pureza
a borbotones puros,
llevándome a rendir
mis manos en tus sienes.

Y se gestó el besar
encarnado en tu boca,
y se tíñó la tarde
de cristalino anhelo,
de despedida eterna
en la memoria,
alzada por la voz
grabada por el cielo.

Autor: Leonardo Ginés Caetano 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Amore, soy la pimera que te hace un comentario? ;-P. Me encanta todo lo que escribes, ya lo sabes.
Espero que nunca dejes de hacerlo.
Un besazo!

Anónimo dijo...

Amore, soy la preimera que escribe en tu blog???;-P
Ya sabes que me encanta todo lo que escribes. Espero que nunca dejes de hacerlo.
Un besazo!