martes, 28 de enero de 2014

LLANTO EN EL BARRANCO DE VIZNAR

El aire sí estaba
en aquel mismo segundo
en que tú vendiste tu
equipaje de vida.


El centenar de risas
que aún no habías vestido,
no fue ni a poco un lastre
para cambiar tu historia.


Las ideas que quedaban
en la memoria y en el olvido,
se quedaron ¿dónde?.


¿Y cómo un genio,
tan inmenso, tan terrible,
se puede convertir en un
recuerdo triste y melancólico?.


Verde de todo lo fresco
que naciste, todo lo mucho
que engendraste,
de todo lo mucho que brotaste.


Acompáñame a encontrarte.
Déjame ver si el suelo rima
y aún grita la voz del destino.

Autor: Leonardo Ginés Caetano

1 comentario:

Hisae dijo...

Bravo, bravo y bravo!!