martes, 21 de enero de 2014

QUE AÚN ME AMABAS

Ayer te quise ver,
en la mirada de aquella chica,
la que esperaba impaciente
su buen amor, parada en un banco.
Y en la mujer olvidada,
la que tras su ventana busca,
el trozo de la vida que se le escapó,
¡no!... que aún se le escapaba,
como se escapan las palomas ágiles
de los pequeños que corrían,
y como las hojas ocres
volaban por los cielos,
de la mano incesante
de aquel fresco viento de octubre.

Ayer casi te pude ver,
y te escondiste en un portal humilde,
engullida por la oscura humedad
de aquel caserón olvidado.
Y rezando sentada, y leyendo silente,
ajena al mundo que te atravesaba;
Y siguiendo mis pasos, te oía tras de mi,
presurosa, movida por la idea
de quien se sabe necesaria,
y sola en una mesa de bar,
jugando con el humo
que resbalaba por tus labios.

Y en todas las esquinas te veía,
y en todas las esquinas te escapabas,
eras mía un segundo efímero e intenso,
eras mía tan cierta, como el olor
que del río llegaba de repente.
En cada calle había algo
que dejabas para mí
¿qué tiempo haría que pasaste
la última vez por allí?
¿con qué motivo? ¿en qué pensabas?
¿quizás en mi? Seguramente…
No sé, pero me gusta saber
que estás aquí,
junto a mi mesa observando,
sobre mi mano posada,
me encanta saber que ayer te vi,
que me miraste,
y en tus ojos ver que aún me amabas.


Autor: Leonardo Ginés Caetano

2 comentarios:

Verónica Rodríguez González dijo...

Me encanta este.... La poesía te pone las neuronas a trabajar a tope, no se deja leer de cualquier manera, y según el día que la lees, te llega de distinta forma. La verdad es que me ha gustado muchisimo Leo

Carmen Rocío González Ciero dijo...

Me gusta muchísimo...la primera vez que te leo.Pero te aseguro que no la última!