lunes, 13 de abril de 2015

ASI ES LA VIDA

Así es la vida amor
una continua despedida,
un transitar cadente
hacia el último segundo,
llámalo muerte, llámalo vida.

Así con esta forma
en  que la vida teje
y entreteje los destinos
apareciste tú, súbitamente.

Ya te había visto antes,
incluso habíamos hablado,
hasta llegaron nuestros ojos
a esquivarse, y en la huída
se rozaron nuestras manos,
como una caricia de aire
casi invisible pero fresca.

Y en la tranquila tarde
de un mes de cualquier año,
cuando el aire transportaba
la música del tedio,
apareciste tú, tras las verdes
puertas del alma, y yo
como quien contempla
por primera vez el mar
te observé perplejo.

Esta vez nos presentaron,
fuimos correctos y educados,
ambos nos rozamos
en un beso sencillo,
sin saber que ya nunca
volveríamos a mirarnos
con mirada de amigos. 

Es por eso que siendo
la vida, así como es
desconozco el porqué
y el cómo nos cruzamos,
también ignoro saber
cuantas decisiones tuve
que tomar hasta llegar
a aquel beso, y cuanto tiempo
pasará, si es que pasa,
hasta que acaricie a contraluz
la agreste cordillera de tu desnudo.

Tan sólo sé que antes 
de que decidas marcharte,
te quiero convertir 
en un recuerdo amable,
de esos que despiertan sonrisillas
inexplicables y espontáneas,
y que se agitan al oir 
una canción o una palabra.

Así te quiero para mi,
fucsia tierna que brota 
en el resquicio de mi ansia,
como la caricia del sol
tras una larga noche de desvelo,
o el recuerdo de una foto
que encuentras en lo escondido
de un libro olvidado.

Así es la vida amor,
así de bella y de intrigante.


Autor: Leonardo Ginés Caetano